
De Londres a San Sebastián: Puertas Padilla entra en el nuevo Topo
La compañía murciana fabrica las puertas técnicas y cortafuegos de las nuevas estaciones y suma el proyecto vasco a una trayectoria ligada a grandes infraestructuras ferroviarias como los metros de Londres y Roma.
Las nuevas estaciones del Topo llevan sello murciano. Puertas Padilla ha fabricado las puertas técnicas y cortafuegos instaladas en la gran transformación del ferrocarril metropolitano de San Sebastián, uno de los proyectos más ambiciosos de su historia reciente. Y lo hace con el bagaje de quien ya ha llevado sus puertas bajo tierra en los metros de Londres y Roma.
El proyecto ferroviario ha dado pasos decisivos durante los últimos meses. En julio entró en funcionamiento la nueva variante soterrada entre Altza, en San Sebastián, y Galtzaraborda, en Errenteria. La actuación incluye un nuevo tramo de doble vía y la nueva estación subterránea de Pasai Antxo, que ya presta servicio a los viajeros.
En paralelo, avanza la pasante ferroviaria que permitirá al Topo atravesar el centro de San Sebastián. Este mes de septiembre han comenzado las pruebas con trenes, una de las últimas fases antes de su puesta en servicio. La previsión anunciada por el Gobierno Vasco es que la nueva conexión pueda abrir al público antes de Navidad.
Es en esa transformación donde entra Puertas Padilla, que incorpora San Sebastián a una lista de proyectos ferroviarios cada vez más larga dentro y fuera de España.
«Entrar en el nuevo Topo no es solo sumar otra obra a la lista: es volver a un terreno que conocemos bien, el de las infraestructuras que no se pueden permitir un fallo», señala Lorenzo Parejo, director comercial de Puertas Padilla. «Una estación bajo tierra obliga a pensar cada puerta al milímetro, y esa exigencia es justo lo que llevamos casi cuarenta años afinando».
Puertas pensadas para trabajar bajo tierra
Una estación subterránea tiene poco que ver con un edificio convencional. El paso constante de los trenes genera ondas de presión —el conocido efecto pistón—, vibraciones continuas y ambientes húmedos, a lo que se suman el elevado tránsito de personas y la propia configuración de túneles y andenes. Todo ello obliga a emplear soluciones específicamente desarrolladas para estos espacios, capaces de mantener sus prestaciones año tras año sin margen para el fallo.
Puertas Padilla cuenta con una línea de puertas para túneles, diseñada para su instalación en infraestructuras ferroviarias y espacios sometidos de manera continuada a los efectos generados por la circulación de trenes.
A ello se suman las puertas cortafuegos y técnicas fabricadas por la compañía, destinadas a compartimentar los diferentes espacios de las estaciones. En un entorno subterráneo, con miles de personas y vías de evacuación limitadas, esa compartimentación es un elemento crítico de seguridad: ayuda a contener un posible incendio, protege las zonas técnicas e instalaciones y mantiene despejados los recorridos de salida durante el tiempo necesario para evacuar.
En el proyecto del Topo, el suministro se ha realizado a través de Lanbieta, distribuidor de Puertas Padilla, que ha canalizado la presencia de las soluciones de la compañía en la nueva infraestructura ferroviaria.
De Madrid a Londres, Roma y Lima
San Sebastián se suma a una trayectoria de Puertas Padilla ligada a grandes infraestructuras dentro y fuera de España. Fuera de España, la compañía ha participado en proyectos del Metro de Londres y el Metro de Roma, dos de las grandes redes metropolitanas europeas. Pero es en el mapa ferroviario español donde su huella resulta más profunda.
Ese recorrido internacional se extiende también a otras infraestructuras estratégicas. En Perú, Puertas Padilla está presente en el proyecto para la creación de un sistema de atención de emergencias, urgencias e información en Lima Metropolitana y el Callao, una iniciativa vinculada a un ámbito en el que la seguridad ocupa un papel central. Sus puertas están instaladas en la estación de Atocha, en Madrid, y a lo largo de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, así como en la línea 9 del metro de Barcelona. A ello se suma una fuerte presencia en el transporte metropolitano: el Metro de Madrid, una de las mayores redes metropolitanas de Europa, cuyas puertas son en su totalidad de la marca, y los metros de Sevilla y Málaga, además de estaciones como las de Murcia del Carmen y León.
Esta especialización ha permitido a la empresa trasladar su experiencia en puertas cortafuegos y técnicas a proyectos donde la seguridad y el funcionamiento continuado forman parte del día a día. El nuevo Topo incorpora ahora a San Sebastián a ese mapa de proyectos ferroviarios.
Desde Cartagena para más de 60 países
Puertas Padilla fabrica sus productos desde El Albujón, Cartagena, desde donde abastece tanto al mercado nacional como internacional. Con cerca de cuatro décadas de trayectoria, la compañía está especializada en puertas cortafuegos, técnicas y de seguridad y actualmente tiene presencia en más de 60 países.
La participación en el nuevo Topo refleja también el peso que han adquirido las grandes infraestructuras dentro de la actividad de la empresa y su capacidad para llevar producto fabricado en Murcia a proyectos de referencia dentro y fuera de España.
Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, Londres, Roma, Lima y ahora San Sebastián forman parte de un recorrido que tiene un mismo punto de partida: la fábrica de Puertas Padilla en Cartagena.